Bitácora - Semana 3

 Bitácora semana #3

Natalia Valencia

Medios para las organizaciones

La clase del miércoles 11 de febrero comenzó igual que la sesión anterior, ya que lo primero que hicimos fue leer una de las bitácoras, que era la mía. A partir de la lectura de mis compañeros, el profesor abrió una reflexión importante sobre el tono al momento de leer un texto en voz alta. Comentamos que el contenido puede ser el mismo, pero la forma en que se presenta cambia completamente la manera en que el mensaje es recibido. El tono puede hacer que un texto resulte cercano, claro y comprensible o por el contrario, distante y difícil de seguir. Esta reflexión fue importante porque me recuerda que comunicar no es solo transmitir información, sino también cuidar cómo se construye y se presenta el mensaje. Después de esta primera reflexión, el profesor inició la presentación del día proyectando una frase en la pantalla y nos pidió analizarla, empezando curiosamente desde el final. La frase, atribuida a Francis Bacon, decía: “La lectura hace al hombre completo; la conversación lo hace ágil, el escribir lo hace preciso.” A partir de esta cita, comenzamos a desglosar cada una de las ideas que propone. Empezamos por la última parte que dice “el escribir lo hace preciso”. Hablamos de cómo la escritura no solo sirve para comunicar ideas, sino también para organizarlas y comprenderlas mejor. Escribir ayuda a mejorar la memoria, a ordenar el pensamiento y a fortalecer la capacidad de análisis. El profesor explicó que, al escribir, nos enfrentamos constantemente a pequeños problemas que debemos resolver: cómo expresar una idea con claridad, qué palabras usar, cómo estructurar un argumento. Todo este proceso desarrolla habilidades de resolución de problemas, ya que obliga a pensar de manera más cuidadosa y lógica.

Luego pasamos a la idea de que la lectura hace al hombre completo. El profesor explicó que leer amplía nuestros horizontes, ya que nos permite acceder a conocimientos, experiencias y perspectivas que no están disponibles en nuestra vida cotidiana. A través de la lectura conocemos otras culturas, contextos históricos, formas de pensar y realidades distintas a la nuestra. Esto no solo amplía nuestro conocimiento, sino que también nos vuelve más comprensivos y tolerantes frente a los demás. Además, se mencionó que la lectura, especialmente de ficción, estimula la imaginación, ya que nos permite imaginar escenarios, personajes y situaciones que enriquecen nuestra creatividad. Al finalizar este análisis, el profesor compartió una reflexión que conectó con el contexto actual que dice: “El futuro pertenece a la gente que se puede concentrar.” En una época marcada por la distracción constante, la multitarea y el uso permanente de pantallas, la capacidad de concentrarse se vuelve una habilidad cada vez más valiosa.

Después de esta reflexión, el profesor nos pidió buscar la Ley de Kidlin, que plantea que un problema bien planteado está medio resuelto. Tras leer la definición que me dio chatgpt, el profesor compartió un ejemplo de su experiencia personal. Contó que, cuando trabajaba en un colegio, dos niños se habían peleado y cada uno quería imponer su versión de lo ocurrido. En lugar de intervenir directamente, les pidió que escribieran lo que había pasado. Mientras lo hacían, la tensión fue disminuyendo y el conflicto se resolvió con mayor facilidad. Este ejemplo permitió entender cómo escribir ayuda a organizar no solo ideas, sino también emociones, y cómo poner un problema en palabras puede hacerlo más manejable. Posteriormente, el profesor introdujo el concepto de small talks, o charlas pequeñas. Estas conversaciones, aunque superficiales en apariencia, cumplen una función importante en la vida social, ya que permiten iniciar relaciones, generar confianza y abrir espacios para conversaciones más profundas. Como actividad, el profesor nos pidió conversar con alguien desconocido y registrar esa experiencia en la bitácora (más adelante habló de esa experiencia).

En este mismo contexto, el profesor nos habló del autor Keith Ferrazzi, quien escribió el libro Never Eat Alone. Su planteamiento principal es que el éxito no es individual, sino relacional. Ferrazzi sostiene que construir relaciones genuinas y auténticas es una estrategia clave tanto para el éxito profesional como personal. El profesor nos aconsejó empezar a construir contactos desde la universidad. La idea central es que antes de comer, hay que pensar con quién comer. Más adelante, se introdujo la teoría del tercer lugar, desarrollada por el sociólogo estadounidense Ray Oldenburg. El tercer lugar se refiere a espacios sociales distintos al hogar (primer lugar) y al trabajo o estudio (segundo lugar), donde las personas se relacionan, construyen comunidad y generan vínculos sociales. Estos espacios pueden ser cafés, parques, bibliotecas, clubes o actividades recreativas. El profesor explicó que el tercer lugar es importante para la salud mental y social, ya que permite interactuar con otros sin las obligaciones del trabajo o la familia. Como tarea, se nos pidió preguntar a una persona mayor cuál consideraba que había sido su tercer lugar y registrarlo en la bitácora. En mi caso, hablé con mi abuelita. Ella me contó que su tercer lugar son las actividades recreativas a las que asiste con personas de su edad, donde juegan juegos de mesa como parqués y rompecabezas. Para ella, ese espacio es importante porque le permite socializar, mantenerse activa y sentirse acompañada. Ese lugar cumple claramente la función de tercer lugar en su vida.

Más adelante, la clase se orientó hacia una reflexión sobre por qué la lectura hacía al hombre completo. Una de las conclusiones fue que actualmente la gente lee menos, lo que afecta la capacidad de concentración y comprensión. A partir de esta reflexión, el profesor introdujo el concepto de netiqueta, entendido como el conjunto de normas de comportamiento y cortesía en internet. La palabra combina net (red) y etiqueta (buenas maneras) y hace referencia a cómo debemos comportarnos en entornos digitales. Hablamos de varias normas básicas de netiqueta, como cuidar la forma de expresarse, evitar escribir todo en mayúsculas, redactar mensajes claros y concisos, respetar los tiempos de los demás, identificarse correctamente en los correos, usar asuntos claros, saludar adecuadamente y reflexionar antes de publicar contenido en redes sociales. Como actividad práctica, el profesor nos pidió crear nuestra firma digital para el correo electrónico institucional. Yo la elaboré con mi nombre completo, la universidad y mis dos carreras, entendiendo que este detalle comunica profesionalismo y seriedad.

Tarea: Conversación con desconocido

En relación con la tarea de conversar con alguien desconocido, tuve la experiencia el jueves 12 de febrero, cuando tomé un Uber para ir a la universidad. El conductor era un señor de aproximadamente 67 años, quien comentó estar cansado de los trancones en Bogotá y de la imprecisión de Waze. A partir de ahí, la conversación fluyó hacia su vida personal. Me contó que hace dos años emprendió una pastelería llamada SofiDulceMiel, dedicada exclusivamente a la repostería y a los domicilios. Hacen tortas temáticas, especialmente para primeras comuniones, y trabajan desde un espacio en Toberín, sin atención al público. El conductor habló con orgullo de su negocio, de los sabores que ofrecen y de las dificultades logísticas que implica hacer domicilios en una ciudad tan grande como Bogotá. También resaltó el trabajo de una empleada venezolana, cuestionando los prejuicios hacia los migrantes y destacando su compromiso y habilidades. La conversación fue larga y amena y terminó siendo un ejemplo claro de cómo una charla casual puede convertirse en un intercambio interesante.

Viernes 13 de febrero

La clase del viernes 13 de febrero comenzó con el análisis de varios casos reales relacionados con redes sociales y reputación organizacional. Entre ellos se mencionaron el caso Hatsu, el caso Coca-Cola, el caso Javeriana y otros ejemplos que permitieron reflexionar sobre la relación entre la vida personal, las redes sociales y el ámbito laboral. El caso Hatsu se centró en una persona que trabajaba en la empresa y publicó en Instagram una foto en la que consumía un producto de la competencia (Fuze Tea), lo que derivó en su despido. El caso Coca-Cola abordó una situación en la que un trabajador intentó ingresar a las instalaciones de RCN con una Coca-Cola, lo cual fue prohibido debido a los vínculos empresariales con Postobón. Estos casos sirvieron para reflexionar sobre la idea de que las redes sociales pertenecen a personas naturales, no a personas que son empleadas y que lo que se publica puede tener consecuencias profesionales. El profesor también mencionó un caso ocurrido en la UNEFA, universidad venezolana, donde estudiantes de enfermería publicaron un TikTok diciendo que se graduaban sin saber realizar procedimientos básicos. El video se volvió viral y la universidad decidió suspender los títulos mientras evaluaba la situación, al considerar que afectaba su reputación institucional.

A partir de estos ejemplos, el profesor introdujo el concepto de contexto colapsado, desarrollado por danah boyd, que explica cómo en las redes sociales distintos públicos convergen en un mismo espacio, haciendo que un mensaje pensado para un grupo específico pueda ser interpretado por audiencias muy diferentes. Analizamos otros casos, como el ocurrido durante el Mundial de Rusia 2018 entre Colombia y Japón, donde un video viral terminó con el despido de una persona, así como el caso de un trabajador de Avianca que fue despedido tras burlarse de la seguridad en un estadio. También se mencionó el caso de la Universidad Cooperativa, donde una estudiante expresó “qué asco ser pobre”, obligando a la institución a responder públicamente. Al inicio de la clase también se habló de la importancia de las despedidas en los correos electrónicos, proponiendo cierres más humanos y diferenciadores como “Cuenta conmigo para lo que necesites” o “Que la fuerza te acompañe”. Estas pequeñas decisiones comunicativas ayudan a sobresalir y a que te recuerden.

Para cerrar la sesión, el profesor nos pidió trabajar en parejas y analizar un caso similar haciendo una presentación para exponerlo. Mi compañera Natalia Duque y yo trabajamos el caso de Justine Sacco, una ejecutiva que publicó un tweet ofensivo antes de abordar un vuelo, el cual se viralizó y terminó con su despido. Concluimos que la empresa actuó de manera coherente al priorizar su reputación y reafirmar que las acciones individuales pueden tener consecuencias organizacionales. Algunos grupos alcanzaron a exponer, como el caso de Buró y la polémica con una pizza, aunque no todos los grupos lograron presentar. Ya para irnos el profesor nos pidió compartir algo que nos lleváramos de la clase. Las respuestas fueron diversas, pero todas giraron en torno a una idea común: comunicar implica responsabilidad, tanto dentro como fuera de las organizaciones. Con esta reflexión, la clase llegó a su fin.

Comentarios

Entradas populares